Mandarino

La mandarina es el fruto de las diferentes especies de cítricos llamados comúnmente mandarino, entre ellas Citrus reticulata, Citrus unshiu, Citrus reshni, así como sus híbridos, incluyendo Citrus × tangerina, cuya taxonomía está discutida.1 Pertenece al grupo de frutos llamados hesperidios y su pulpa está formada por un considerable número de gajos llenos de zumo o jugo; el cual contiene mucha vitamina C, flavonoides y aceites esenciales. Es el cítrico más parecido a la naranja, aunque de menor tamaño, sabor más aromático y con mayor facilidad para quitar su piel en la mayoría de las variedades, así como una acidez ligeramente inferior y una mayor proporción de azúcares simples. Estas propiedades hacen que se considere una golosina natural de fácil consumo para jóvenes y ancianos.

Origen
La mandarina proviene de las zonas tropicales de Asia. Se cree que su nombre se debe al color de los trajes que utilizaban los mandarines, gobernantes de la antigua China. Se puede afirmar que es una fruta originaria de China e Indochina. Su cultivo se introdujo en Europa en el siglo XIX. En la actualidad, los principales países productores son: China, España, Brasil, Argelia, Argentina, Colombia, Marruecos, Israel, Japón, Uruguay, Mexico, Paraguay y Perú. Su origen de la época clásica se decía que uno de los dioses griegos metió su esperma en una manzana haciendo que se trasformara en una mandarina y por ello se comía como medio para aumentar la fertilidad masculina.

Beneficios de la mandarina

En los tratados de medicina China se le considera materia prima de primer orden. La pulpa contiene vitamina C, vitamina B, ácido cítrico, azúcar reductora y caroteno, aunque no grandes cantidades. Su piel tiene aceite volátil y glucósido y sus semillas, aceites grasos, proteínas y sustancias amargas. Tiene propiedades broncodilatadoras y antiflamatorias adecuada en el tratamiento de úlceras, ayuda el intestino y la digestión.

Si bien, a pesar de todo esto, la mandarina no es tan buena como otros cítricos. Pero es muy famosa debido a la facilidad de pelarla y también por su dulce sabor.