Paraguayo

Prunus persica, originalmente Amygdalus persica L., el melocotonero (del Latín malus cotonus, «manzana algodonosa» – en alusión a la piel del fruto)así llamado en España peninsular y las Islas Baleares, en las Islas Canarias y en parte de Hispanoamérica (Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Honduras y México ). También se le suele denominar duraznero (del Latín durus acinus, «que tiene la piel dura» – referido a la piel del fruto) y a su fruto durazno, en países como Chile, Argentina, Uruguay y Perú.

Descripción

Árbol de hasta 6-8 m de altura, caducifolio e inerme. Las hojas son oblongas-lanceoladas o elípticas, acuminadas, cuneadas en la base, aserradas con dientes glandulíferos, glabrescentes, con estípulas cáducas denticuladas. Las flores son solitarias o geminadas y con numerosas brácteas. Los sépalos son erectos enteros y los pétalos denticulados en el ápice, de color rosado fuerte. El ovario puede ser pubescente o glabro y el fruto derivado, de 4-8 cm de diámetro, es una drupa comestible subglobosa con mesocarpo muy carnoso y endocarpo (hueso) profundamente surcado y alveolado con una sola semilla almendroide no comestible.

Plagas y enfermedades

Son propensos a distintas enfermedades fúngicas tal como Taphrina deformans, denominada vulgarmente como enrollamiento, lepra, abolladura o de otros modos. Normalmente no afecta directamente a la fruta, aunque reduce la cosecha, ya que provoca una defoliación parcial del árbol.

También es susceptible a la enfermedad fúngica causada por el Ascomycetes Monilinia fructicola.

Dentro de los insectos una de las principales plagas de este cultivo en España es la mosca de la fruta Ceratitis capitata, cuyas larvas producen grandes daños a los frutos próximos a madurar.

Paraguayas

Las paraguayas (también llamadas chatos, por su forma) son achatadas. Las paraguayas son vellosas.